lunes, 26 de septiembre de 2011

¿Qué es poesía?

Maldito diccionario que nunca cargo y siempre olvido, tan inútil cuando lo tengo, tan desesperadamente útil cuando está lejos. ¿Qué es poesía? Todo buen estudiante de literatura debiera preguntarse eso, y bueno, ahora me tocó a mí.
            ¿Qué es poesía? La poesía lo es todo. En todas formas y presentaciones. Es la mirada de una anciana, el clamor del pueblo de Dios, un libro abierto que nunca se terminó, la vida incesante que lanza algunas nuevas almas y se roba algunas viejas.
            La poesía es un éxtasis, es un nirvana, es un viaje astral… se eleva. Tiene cuero y no. Te mira y no. Te toma y no.
            La poesía es cruda cuando te arroja a las llamas de tu miseria y hermosa cuando te muestra la bondad, a ve es la poca bondad que queda. La poesía se ríe en tu cara o te abraza tierna te llora por palabras o se niega arrogante.
            La poesía no eres tú. Sólo a pocos se les muestra, incluso entre poetas sólo algunos la conocen. El pedante no es poesía, la gente humilde lo es. Lo bonito es poesía pero lo feo también. La poesía es un grito, un llanto, un silencio.
            La poesía no es un mundo, son los ojos que lo observan.
            La poesía es…  

domingo, 25 de septiembre de 2011

“He visto la humillación de mi pueblo (…) El clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta mí”
Ex. 3, 7 y 9.

La sangre
La sangre corrió
La sangre bramó
La sangre… mi sangre

Lenta se elevó, humillada
Pero dime ¿cómo llegó hasta ti?
Y ¿cómo bajaron hasta mí tus lágrimas?
¡Hoguera te hiciste!

Entonces leyendo, en seco me paraste,
Gritaste estridente
“aquel Moisés sigue vivo”…
Eres tú.

Y el israelita volvió a preguntar
Yo no pude más que llorar

¿Y el clamor?, ¿y el Señor?
¿Y el clamor?, ¿y el Señor?
¿Y el clamor?, ¿y el Señor?
¿Y tú?

sábado, 24 de septiembre de 2011

Corramos.
Nunca quise salir.
Pero el estallido mundano no dejó de llamar.
Se hacen polvo nuestros pies.
Qué mira el vagabundo, no somos él.
Somos, curiosa palabra, mejor soy. Pero somos es menos egoísta.
Yo me habré ido a pesar del todo.
Cada verso escrito siempre tiene tu sí.
Ya no quiero palabrerías de moscas en mi mente.
Cuando trato de renunciar nunca soplas mi hálito.
Por consiguiente siempre estaré allí.
Tuve ganas de correr, porque yo sabía que era él.
Y se alejó, pero otra noche volverá.
Inmanipulable ser me das rabia.
Las llamadas nunca volverán a ser, pero yo lamentándome no puedo crecer.
La vista de cielo ya cayó de mí.
Los dones rotos están, enterrados y yo de luto.
Corramos volví a decir, esta vez estaba él.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Fuego


Miras que cuando me has encendido
Te asusta el hecho de quemarte
Corres, pero yo sentada te miro
Amor de bifurcaciones que no se intimida con tu tacto
Distancias que se entre ponen cuando has dicho mi nombre
Frasco de ideas corruptas
Todo lo que quisimos darnos ya no existe
Pensando desde azoteas en tu muerte,
La canción nunca pudo dejar de ser así
Ya no me mires amor mío
Nunca tocarás de nuevo el instrumento
Todo se perdió en el incendio
Llovizna de mi parte que quiere salvarnos
Pero nunca, no.